Reseña del libro "Con la Ilusion de que Existieran las Sirenas"
De acuerdo, la poesia no es literatura, es otra cosa , como dice Margarit en una de las citas que amparan el libro eso si, imprescindible, aunque sigamos sin saber para que (ahora con Jean Cocteau).Acaso este poemario concebido en tres partes muy diferentes pero conectadas entre si por sus vasos comunicantes sea un buen ejemplo de ese algo que nos acerca a disfrutar de un silencio dibujado con palabras para dejarnos ser felices, aunque sea a ratos, para hacernos disfrutar con sus entresijos, los oscuros y los luminosos.La primera seccion esta compuesta por cincuenta piezas breves, tensas, con un ritmo casi hipnotico, que ofrece momentos de reflexion a lo largo de una vida, como los de la persona que al leerlas las reescribe.La segunda parte son unos territorios de luz transitiva, que remiten y se refieren a otra manera de hacer y contemplar 25 instantaneas realizadas con un iPhone, otra pasion del autor para acercarse a una realidad que se solaza en su evanescencia: fotografia con palabras o viceversa. Cambiara la forma en la que vas a mirar tus propias fotografias.La tercera parte, la que da titulo al libro, es un trasunto de dialogo dramatizado y coreografiado de amigos que se reunen para jugar al poker, al menos eso es lo que parece, aunque en realidad es una forma de contar y de contarse las vidas, las pasiones, los miedos, los amores, las ausencias, las lecturas, las ilusiones. Como si Ulises y la marineria intercambiaran las ataduras y la cera de los oidos, porque las sirenas, en distintas transfiguraciones, si, sin duda existen.