Luis A. Huergo y la cuestión puerto / Huergo y el petróleo argentino
Reseña del libro "Luis A. Huergo y la cuestión puerto / Huergo y el petróleo argentino"
El autor de este libro es ingeniero, como su bisabuelo, Luis A. Huergo. Escribe con un doble propósito. En primer lugar rendir un homenaje a su ancestro, ya cumplido el centenario de su fallecimiento. Pero el segundo objetivo es todavía más importante, intentar poner más luz sobre dos de los temas más trascendentes para el primer ingeniero argentino y para el país: la cuestión puerto de Buenos Aires y el despegue inicial del petróleo argentino. Ambos temas fueron cruciales para Huergo: marcó rumbos, generó encendidas polémicas, sufrió resistencias y frustraciones. El tiempo y la historia le dieron plena razón.
En Luis A. Huergo y la cuestión puerto se presentan los datos esenciales de lo que fue polémica, recorriendo paso a paso el camino que llevó a una solución de puerto para Buenos Aires distinta a la propuesta por Huergo, la de Eduardo Madero. Se exponen con crudeza las falencias técnicas del proyecto triunfante, las múltiples irregularidades cometidas, las advertencias ignoradas, y las razones que podrían explicar la derrota de Luis A. Huergo. Entre estas razones se revelan algunos datos poco conocidos, que pueden sorprender a más de un lector. Huergo pudo ver en vida el triunfo de sus ideas cuando en 1911 comenzaron las obras del hoy conocido como Puerto Nuevo, en un todo de acuerdo con sus recomendaciones, reemplazando a Puerto Madero, que nació obsoleto y colapsó en muy pocos años.
En Huergo y el petróleo argentino el relato se refiere a otra fama del ingeniero argentino menos conocida, pero no menos sublime, el rol extraordinario de Luis A. Huergo en los inicios del desarrollo del petróleo argentino. Descubierto en Comodoro Rivadavia el 13 de diciembre de 2007, el despegue comenzó luego de tres años perdidos, cuando en diciembre de 2010 se creó la Dirección General del Petróleo de Comodoro Rivadavia, que en 1922 pasaría a llamarse YPF, bajo la presidencia de Luis A. Huergo. La tenaz acción de Huergo en el tema, hasta su muerte, merecería el juicio de otros prohombres en el tema petróleo. Por ejemplo, Arturo Frondizi diría de él, en Petróleo y Política, al rendir homenaje al momento del despegue del petróleo argentino: “Fue el ingeniero Luis A. Huergo, al frente de esa Dirección, quien señaló el derrotero con su acción y su palabra”.