Reseña del libro "Negocios son Negocios"
A menudo, los efectos devastadores del nazismo hacen olvidar —o relegar a un segundo y lejano plano— un momento clave de la historia: el ascenso de Hitler al poder. La historiografía ha analizado, con razón, la larga cadena de infortunios políticos, económicos y sociales que afectaron a los alemanes tras la Primera Guerra Mundial, y ha visto en ello una causa fundamental para explicar el triunfo nazi.
Sobre ese terreno, Hitler edifica su ascenso al poder y, a medida que avanza, cosecha nuevos y decisivos apoyos: el de los empresarios —tanto alemanes como extranjeros— que lo consideran el líder capaz de detener el “peligro rojo”, devolver la grandeza a Alemania y garantizar un crecimiento económico que, desde luego, beneficiaría a las empresas. Puede afirmarse sin sombra de duda que, sin ellos, nunca habría alcanzado sus propósitos.
Negocios son negocios es una investigación apasionante sobre esa compleja trama de intereses. Sus actores son Henry Ford y General Motors, los grandes consorcios industriales alemanes y las petroleras de todo el mundo, así como los germanófilos argentinos y europeos que se plegaron a esa cruzada, la financiaron y se beneficiaron de ella mientras duró la guerra. Ellos abastecieron al ejército alemán, convirtieron a los prisioneros de los campos de concentración en esclavos para sus fábricas y trabajaron en favor de una máquina de muerte.
En este libro, Daniel Muchnik ilumina un costado oculto del capítulo más atroz de la historia del siglo XX. Sus páginas revelan el dinero manchado de sangre y la codicia de numerosos empresarios del mundo que aprovecharon el Holocausto para enriquecerse.